
Si estás leyendo esto, seguramente estás mirando opciones, ¿quizá de los mejores estudios o agencias para diseñar tu marca? Bien. Es justo para eso que estoy dedicando mi mañana de domingo a escribir esto.
Sin embargo, quiero dejarlo claro desde un comienzo: ese no es mi propósito. No quiero que mi café se enfríe para darte un ranking facilón, con título clickbaitero tipo "las mejores agencias de branding en México," tampoco quiero engañarte colando a Cherry Bomb en el top tres, disfrazado de artículo serio para que se lea menos como un anuncio. Ya vi ese truco: crear un ranking y meter su propio nombre en el top tres. Muy mal truco, si me preguntas.
Lo que sí vas a encontrar aquí abajo, pinky promise, es una selección real de estudios de branding en México que vale la pena que conozcas. Pero antes de llegar ahí, déjame explicarte por qué no le puse "los mejores" al título.
Esa frase asume algo que podría no ser cierto: lo que alguien puede considerar como "lo mejor" puede no ser forzosamente "lo mejor" para alguien más. Hablar de "lo mejor" es tener una idea sesgada por nuestro propio entendimiento del mundo. Te puedo decir que "Definitely Maybe" es el mejor disco del universo (lo siento, un fan de Oasis aquí), pero tú ahorita mismo podrías estar pensando en Bad Bunny, y para efectos de esta conversación, los dos tenemos razón (aunque yo más, obviamente).
A lo que voy con todo este palabrerío sin sentido es que el gusto es subjetivo.
No puedo darte un listado con "los mejores estudios de branding en México," pero lo que sí puedo hacer es darte una mirada de alguien que tiene 15+ años dentro de la industria creativa de México, y específicamente, con la mirada puesta en branding. He visto nacer estudios, he visto cerrar otros (algunos me han dolido personalmente), he visto marcas que se ven increíbles en un case study y simplemente no funcionan en el mundo real (been there, lo reconozco).
Eso no me hace juez de nadie. Pero sí me da una idea bastante clara de qué separa un estudio que se preocupa por hacer un buen trabajo de uno que solo busca el aplauso, el like de Instagram.
Llevo en este mundillo del diseño desde hace mucho. Vivo y entiendo la industria creativa en México en primera persona, lo que me ha llevado a conocer no solo a mis colegas dedicados al branding, sino a tener un panorama completo sobre otras áreas del diseño en México: ilustración, motion graphics, arte 3D, editorial. Y lo que me sorprende y encanta es la diversidad de propuestas y talento que existe en mi país. Cada día aparecen nuevos estudios, nuevos e increíbles diseñadores que no están llegando a la conversación cuando alguien teclea "mejor agencia de branding" en Google, y justo ahí es donde creo que este texto tiene su razón de ser.
Estábamos en que estás investigando a quién vas a contratar, para que diseñe tu nueva marca o proyecto. Genial. No pienses en "el mejor estudio o agencia," piensa en qué estudio es el fit ideal para ti.
El fit no es un concepto abstracto. Es muy simple: o el estudio entiende tu idea a la primera, o no. Un estudio que trabaja increíble para una marca DTC (tu nueva línea de skincare, un cereal, tu marca de mezcales o lo que te imagines) puede no tener ni idea de cómo construir una cadena boutique de hoteles y viceversa. No es un tema de nivel, es un tema de qué perfil encaja mejor con tu proyecto.
Un par de cosas extra, que puedes tomar en cuenta: Fíjate también si el estudio tiene un estilo muy marcado. Esto, de nueva cuenta, no es ni positivo ni negativo. Hay quienes están acostumbrados a crear proyectos minimales, que deja respirar el espacio en blanco y se acercan más al mundo del lujo y hay quienes piensan exactamente lo contrario: color encima de color, una marca que no te deja de gritar (en buen sentido) desde el primer segundo. Ninguno está mal, simplemente le hablan a públicos distintos. La pregunta es a cuál le hablas tú.
El tono corre por una vía parecida, aunque ahí la cosa se pone más personal. Hay marcas que se sienten como ese amigo que te tutea desde el primer mensaje, y hay otras que prefieren guardar cierta distancia, que comunican estatus antes que cercanía. A nosotros, en Cherry, nos gana lo cálido casi siempre, pero reconozco que no todos los negocios necesitan caerle bien a la gente. Algunos solo necesitan que la gente los mire con respeto.
Con eso en mente, aquí va mi lista de estudios de branding en México que vale la pena conocer, agrupados no por ranking, sino por el tipo de marca a la que mejor le quedan. No es la mejor lista. Es la mía. Tú decides con cuál hay fit.

Futura comienza en Monterrey, en 2008; hoy operan desde CDMX pero trabajan en medio mundo: Tokio, Qatar, Mónaco, Los Ángeles. Empezaron como estudio de diseño y terminaron siendo algo más difícil de nombrar, mezclan branding con arquitectura de interiores, y se nota en el tipo de proyecto que les gusta: cafeterías, restaurantes, tiendas físicas donde la marca no vive solo en un logo sino en el espacio completo. Entienden algo que muchos estudios de branding puro no entienden: que si tu negocio tiene una puerta que la gente cruza, la marca también vive ahí adentro.

El nombre viene de una vieja fábrica de tortillas en Monterrey, el espacio donde arrancaron antes de que nadie tuviera claro qué iban a hacer con él. Resuelven problemas creativos con una estética que no cae en lo mexicano de postal ni en la tendencia del momento, tienen una vocación más internacional, más difícil de encasillar. Trabajan branding como servicio completo, del naming al packaging, y son de los pocos estudios regios que se ha ganado un lugar compitiendo codo a codo con consultorías grandes, incluso ganándoles proyectos. Tienen oficio y trayectoria, y no necesitan gritar para que les crean.

Esta es de mis favoritas, y no lo escondo. Laura Méndez la fundó en Guadalajara en 2008, y tiene una mirada que en Cherry Bomb no tenemos: femenina, clásica, con un toque vintage que nunca se siente disfrazado de tendencia. Su trabajo celebra la sencillez con un toque de nostalgia, piezas que parecen haber existido siempre, aunque las acaben de diseñar la semana pasada. Se especializan en branding y packaging, sobre todo para marcas de productos naturales o hechos con ética, donde ese cuidado casi artesanal encaja perfecto. Tienen ese don raro de hacer que algo se sienta como si ya lo quisieras en tu alacena, antes incluso de conocerlo.

Alejandro Flores lo fundó en Ciudad de México en 2016, y en menos de una década se metieron a jugar en ligas que casi ningún estudio mexicano toca: PepsiCo, NBA, Marriott, NFL, Diageo. Fueron el único estudio mexicano invitado dos años seguidos a Make a Mark Monaco, un evento de packaging de lujo que no acepta aplicaciones, solo invitaciones directas de líderes de la industria. Su fuerte es el branding premium a escala global, el tipo de proyecto donde el cliente ya trae presupuesto de marca grande y necesita un estudio que hable ese idioma sin perder oficio. Ya demostraron que se puede competir en el tablero internacional sin salir de México.

El nombre ya lo dice todo: cariño significa amor, en su caso, amor gráfico. Es un micro-despacho de Guadalajara, activo desde 2018, enfocado exclusivamente en crear marcas, nada de servicios de más, nada de distraerse. Su trabajo tiene ese punto dulce sin caer en lo cursi, marcas que se sienten hechas con cuidado real, no con plantilla. Son de los estudios chicos que demuestran que no hace falta un equipo enorme, ni presupuesto de marca grande, para que algo se sienta hecho con cariño de verdad.

Ella no es un estudio, es una sola persona, y aun así se ganó su lugar en esta lista. Originaria de Mérida, se especializa en ilustración aplicada a branding y packaging, tratando cada marca como su propio universo antes de empezar a dibujar. Su fuerza está en la conceptualización: no repite estilo de proyecto a proyecto, cada identidad nace de entender qué hace única a esa marca en particular. Cuando una marca necesita una ilustración que cargue con el peso conceptual completo, y no solo decoración bonita, Pao es de las mejores opciones que hay en México.

Con sede en México pero operando también en España y Arabia Saudita, este es un estudio multidisciplinario que se define sin rodeos: son socios estratégicos de marca, para marcas que van en serio. Su portafolio tiene ese aire pulido y ambicioso, marcas que quieren jugar en grande desde el día uno. No es el estudio para quien busca algo íntimo o artesanal, es el estudio para quien ya trae una visión de escala y necesita un equipo que piense igual de en grande, con la ambición de cruzar fronteras puesta desde el arranque.

De ellos soy honesto: es de los que menos conozco a fondo de toda la lista, pero su estilo me llamó la atención lo suficiente para meterlos aquí. Con base en CDMX, hacen dirección de arte y diseño con un toque lúdico, casi de cómic, que no se toma a sí mismo demasiado en serio sin dejar de ser preciso. Su nombre ya lo dice todo: el diseño es un viaje que se disfruta mejor con amigos. No los he seguido de cerca como a Menta, pero cada vez que me topo con su trabajo, me quedo viéndolo más tiempo del que planeaba.

Con base en Mérida, encontraron su punto dulce en cafeterías y marcas de comida: tazas, empaques, letreros, todo con un estilo muy ilustrado, casi de personaje, que le da a cada marca una cara literal, a veces con ojitos y todo. Su fuerza está en volver memorable algo tan cotidiano como un café para llevar, con tipografía hecha a mano y un tono juguetón que nunca se siente forzado. Logran que una marca de comida o bebida se sienta querible antes que sofisticada, que para ese tipo de negocio suele ser justo lo que hace falta.

Dije al principio que no iba a colar a Cherry Bomb disfrazado de objetividad, y no lo estoy haciendo. De verdad, ¡no lo hacemos tan mal!
Cherry comienza en 2010, con prácticamente cero pesos, sin una red de seguridad, sin contactos, sin portafolio más allá de nuestros propios trabajos estudiantiles, proyectos inventados, dos computadoras a medio andar, pero con mucho amor por el diseño, y con la confianza en nuestro trabajo, y en el uno en el otro. Dieciséis años después seguimos aquí, trabajando con el mismo cariño tanto con marcas grandes como con pequeños emprendedores alrededor del mundo. Hemos crecido juntos, así como ha crecido nuestro portafolio, nuestras capacidades y nuestro equipo. Creamos marcas que se sienten vivas en vez de correctas, y hacemos preguntas incómodas porque nos importa más entender tu marca de verdad que llegar rápido a algo bonito.
Trabajamos uno a uno con cada cliente, así que si decides trabajar con nosotros, ten en consideración que el tuyo se convertirá en el proyecto más importante de nuestra carrera, porque para nosotros, todos lo son. Somos estratégicos primero y coloridos después, aunque la gente casi siempre se queda con lo colorido. Bienvenido, si lo que buscas es sentirte querido y no solo bien resuelto.
Y listo, esta es mi pequeña lista, con mis favoritos declarados y honestidades incómodas incluidas. Hubo muchas otras propuestas que, para no tenerte horas leyendo, quedaron fuera... quizá nos dé para una parte 2, en algún momento. El resto es tuyo: mira su trabajo de cerca, platica con dos o tres de nosotros que creas mejor encajen con tu visión, confía en el fit.
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